Cómo sistematizar tu trabajo para hacer menos y conseguir más

Todos los que emprendemos, tenemos (por lo general) un sueño común: poder trabajar menos horas para poder hacer otras cosas con libertad. Aunque empezamos metiendo muchas horas en poner todo en marcha, vivimos con la ilusión de que, poco a poco, este tiempo se reduzca, aunque sea un poco.

La forma de conseguir esto, siempre es la misma: sistematizar tu forma de trabajar, establecer como una especie de “protocolo de actuación” que te permita ir reduciendo tiempos muertos y ser más eficiente en todo lo que haces. Además, sistematizarlo todo al máximo hace que puedas tener lo más básico “cubierto” y tú puedas dedicarte a desarrollar la parte más creativa del negocio para hacerlo crecer.

Montar todo este sistema no es fácil y depende mucho de las necesidades de cada uno, pero sí quiero contarte cómo lo he hecho yo hasta ahora y cómo he conseguido establecer estos procedimientos en mi día a día.

Mis trucos para evitar las distracciones cuando estoy trabajando

8 a. m. Empiezas a trabajar. Estás medio dormido, pero a tope de power. ¿Cómo iba a ser de otra manera? ¡Estás poniendo en marcha tu proyecto! Eso es, cuanto menos, ilusionante. Venga va. Miras todos los mails pendientes. Uf, la verdad es que tienes mucho por hacer. La lista de tareas para ese día es bien larga. Bah, no pasa nada si antes de nada le echas un vistacito al Facebook, ¿no? Bueno, y ya que estás, mejor que sea con un café calentico, que siempre cunde más. Vas a donde está la cafetera. A la vuelta, echas otro vistazo al mail, no vaya a ser que haya entrado algo y te lo hayas perdido. Una vez revisas todo el Facebook, ya que estás, te pasas también por Twitter y dejas tu mensaje de #buenosdias. Guauu, ¿qué el periódico dice que le van a subir los impuestos a los autónomos? Espera, espera, esto tienes que investigarlo… Pero como no encuentras mucha información, le das un toque a tu amigo Pedro que controla sobre esos temas. Total, que entre pitos y flautas, son las 12 de la mañana y tú todavía no has hecho NADA (o casi nada) productivo.

¿Te suena?

8 Herramientas para organizarte y mejorar tu Productividad

En cuanto a productividad y Gestión del tiempo, las cosas han avanzado bastante. Antes tenías que dejarlo todo casi que a merced de la agenda de papel que, como mucho, podías complementar con algún que otro post it. Pero ya, hoy en día, hay un montón de opciones para que uno se pueda organizar y planificar proyectos al detalle.

En este post, te traigo una selección de 8 herramientas que yo veo que son más útiles y para qué cosas creo que se les puede sacar mayor partido.

Hábitos (diurnos y nocturnos) para potenciar tu creatividad

Ya sé lo que estás pensando: no me llega con todo lo que tengo por hacer en el día que, aun encima, me vas a decir que tengo que introducir nuevos hábitos. Y tienes toda la razón. Pero, ¿y si te digo que haciendo estas pequeñas cosas cada día, vas a ser más creativo, más productivo y te sentirás mejor contigo mismo? Igual la cosa cambia. ¿no?.

En este post he recopilado para ti unos cuantos hábitos que hacer por las mañanas, antes de entrar en faena, y otros para por la noche, antes de dormir que, por lo menos a mí, me ayudan mucho.

Estoy segura que, si los pones en práctica, al cabo de una semana o dos, notarás una gran diferencia en tu forma de funcionar.

¿Preparado?

 

8 ideas para vencer al estrés (y ser más productivo)

Dicen que, en la actualidad, es uno de los mayores enemigos de la salud. Nos resta calidad de vida y, además, nos cambia el carácter y cómo tratamos a las personas de nuestro entorno. Por si esto no fuera poco, nos genera un bloqueo mental con el que difícilmente se puede trabajar y que nos impide que seamos productivos.

Claramente, estoy hablando del estrés.

El trabajo es una de las cosas que más estrés generan y poco podemos hacer si dejamos que tome el mando. Es por eso que hoy te traigo algunas ideas que me son de mucha utilidad a mí misma para combatirlo y conseguir trabajar tranquilos y de forma eficaz.

Mi experiencia en un Coworking

Aunque creo que no lo he dicho por aquí, llevo un mes trabajando en un espacio de coworking.

El comenzar a trabajar en él no fue para nada una decisión meditada ni mucho menos, sino que, un buen día, me dio el punto. De la misma forma que un día se me cruzó el cable y me corté el pelo después de 20 años ininterrumpidos de melenón, y de la misma también un día me lo dio también cuando decidí montarme algo por mi cuenta… esos “puntos” que le dan a uno, ese momento en el que se te enciende la bombilla y haces caso de ese impulso interno que te pide hacer algo en concreto, son cosas de las que luego no te sueles arrepentir.

Y así ha sido en esta ocasión también.